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Dina Boluarte

El verdadero mensaje patrio

El sermón del Arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, las pifias y los carteles en el Congreso, las marchas fúnebres de los familiares de las víctimas de las masacres 2022-2023, las protestas en las calles y el 97% de desaprobación de Dina Boluarte, expresaron el verdadero sentimiento patrio

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Conversación en la Catedral

En medio de su homilía, durante la Misa y Te Deum por el 204 aniversario Patrio, el Arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, lanzó algunos dardos verbales a Dina Boluarte, ahí presente. Fue claro, directo y sin parábolas. El que tenga oídos, que escuche. A la jefa de Estado no le quedó más remedio que tomarse una pastilla y oír la catana. Aquí algunos de los extractos de lo más providenciales y oportunos del sermón del cardenal:

“Para ser un verdadero dirigente se requiere sentir las tareas encomendadas desde las vísceras más hondas de su vocación. No es actuar como un simple y triste funcionario, lleno de criterios superficiales, frívolos y banales, ni distraerse en cosas de poca monta”.

La actitud dictatorial y mandona viene de personas sin vocación entrañable. Quizás, por eso, el sujeto dirigencial se forjó sin vocación democrática, primando más los intereses particulares que el amor entrañable en favor de todos”.

“Hoy un pueblo nos interpela y nos habla, nos exige y nos grita por sus derechos. Nuestro pueblo peruano nos llama a levantarnos para ir corriendo a ayudarlo, renunciando a diferentes ambiciones y costumbres injustas”.

“Gracias a Dios que nuestro pueblo no calla porque es un pueblo digno, consciente de que la República es para todos. Y porque desde esos movimientos que surgen por todos lados, se va generando un nuevo consenso nacional”.

“Reconozcamos que una amplia capa de la dirigencia nacional, vive de espaldas a la mayoría y solo ve su propio interés”

“Nuestro pueblo percibe que son pocos los que actúan por vocación de servicio, como María, y que un espíritu mafioso se ha apoderado de nuestros corazones, dejándose llevar por la malsana tendencia mundial de la indiferencia egoísta y tiránica”.

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Las pifias en el Congreso de la República

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Durante su alocución en el Parlamento, Dina Boluarte debió callarse varias veces o levantar la voz socarrona para sortear las pifias de algunos congresistas de la oposición. “Dina asesina”, “el pueblo te repudia” “sinvergüenza”, fueron algunos de los gritos parlamentarios lanzados dentro del hemiciclo como respuesta a una intervención provocadora y soberbia de la jefa de Estado. Las primeras líneas de su discurso estuvieron dedicadas a defender su permanencia en el cargo, tras la destitución de Pedro Castillo. Frente al pleno del Congreso, Boluarte aludió a quienes encabezaron las protestas como responsables de acciones golpistas. Esto provocó una reacción por parte de algunos legisladores de la oposición. El congresista Wilson Quispe se colocó de pie frente a Boluarte y exhibió un cartel con la frase: “El pueblo no se rinde”. A su vez vestía una camiseta con el mensaje “Justicia para el pueblo”. El recién estrenado presidente del Congreso, daba lectura del reglamento parlamentario para poner orden. Finalmente, el legislador Quispe, junto a otros parlamentarios se retiró del hemiciclo.

Otro momento de provocación y altanería de la jefa de Estado, que originó más tensión y disturbios al interior del Parlamento, fue cuando calificó a los fallecidos durante las protestas de 2022-2023 como parte de un plan de quiebre democrático. “Los golpistas en el afán de dañar la imagen del nuevo gobierno, buscaron dañar la imagen internacional de nuestro país”, dijo Boluarte. Ni bien pronunció eso, de inmediato los congresistas Ruth Luque, Wilson Quispe, Jaime Quito y Roberto Sánchez desde sus escaños primero y descendiendo después al centro del hemiciclo, protestaron a viva voz. “Dina asesina”, le gritó la parlamentaria Luque. Quito desplegó una banderola con la frase “Dina el pueblo te repudia”, mientras Luque mostró un cartel con la imagen de una de las víctimas del régimen de Boluarte. Los parlamentarios manifestaron su enojo y reclamaron que no se debía calificar como “golpistas” a quienes perdieron la vida en las protestas. Era un agravio a los familiares de los asesinados en regiones como Ayacucho, Puno y Apurímac. Más aún cuando las investigaciones fiscales han determinado que la mayoría de ellos fueron asesinados cuando volvían de sus trabajos o quedaron atrapados en medio de la represión y ni siquiera habían salido a protestar.

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Marcha fúnebre y protestas en las calles

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    Fotos: Maga Zevallos y Reyder Hinostroza

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    Fotos: Maga Zevallos y Reyder Hinostroza

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    Fotos: Maga Zevallos y Reyder Hinostroza

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    Fotos: Maga Zevallos y Reyder Hinostroza

Justo a la hora del Te Deum por fiestas patrias, una marcha fúnebre recorría la ciudad muy cerca de la Catedral y Palacio de gobierno. Eran los heridos y los familiares de las víctimas de las protestas contra Dina Boluarte que hubo en los años 2022 y 2023, apenas asumió el mando. Cargaban ataúdes simbólicos negros con cruces blancas, hechos de cartón. Habían llegado desde muy lejos, Puno, Ayacucho, Apurímac y de todas las regiones donde la policía y los militares abrieron fuego y acabaron con la vida de sus familiares. En vez de banderas bicolor, portaban banderas negras o blanquinegras. También llevaban Whipalas representativas de los pueblos quechuas y aymaras. Estaban ahí, en Lima, para visibilizar su duelo y exigir justicia. La respuesta no se hizo esperar, vino por parte de un cordón policial que impidió el avance de la muchedumbre, lo que provocó un tenso enfrentamiento. La represión policial ocurrió en el cruce del jirón Lampa: gases lacrimógenos a discreción y empujones, mientras los manifestantes arengaban: “No eran policías, eran asesinos”.

“Sólo hemos venido a pedir justicia, pero este gobierno de Dina Boluarte nos reprime con bombas. Somos los heridos sobrevivientes y los familiares de las víctimas de las masacres que hubo cuando ella llegó al poder. Hemos venido de Ayacucho, Puno, Andahuaylas, Pichanaki”, nos dice Reyder Hinostroza, quien llegó en bus a Lima desde Huamanga, con su pierna derecha maltrecha y adormecida, producto de los disparos que recibió la noche del 15 de diciembre de 2022. Los militares lo atacaron cuando corría a auxiliar a otro herido. Reyder es uno de los 500 heridos y sobrevivientes de la balacera desatada ese día por los militares. El uso indiscriminado y abusivo de la fuerza letal por parte del ejército contra manifestantes y transeúntes desarmados en la ciudad de Huamanga dejó un saldo de 10 personas fallecidas.

Yovana Mendoza, presidenta de la Asociación de víctimas y heridos de las masacres en Ayacucho, cuenta lo que dejaron al pie del cordón policial el día de fiestas patrias. “Les entregamos y les hicimos cargar los ataúdes simbólicos de nuestros familiares que asesinaron”. Ella es hermana de Jhon Henry Mendoza Huaranca, quien tenía 34 años cuando fue asesinado. Había quedado atrapado en medio de la tormenta de disparos que cayó sobre Huamanga el 15 de diciembre de 2022. Se escondió, pero un militar lo vio y le disparó a quemarropa. Murió a causa de un traumatismo toráxico abierto-shock hipovolémico por proyectil de arma de fuego en tórax. Henry trabajaba en una empresa de transportes, era directivo ahí. Y era el sustento de su madre que padecía de cáncer. Ella no soportó el dolor de perder a su hijo de una forma tan violenta y falleció unas semanas después. “Estamos saliendo para exigir justicia para nuestros hermanos masacrados. No queremos ningún asesinado más”, dice Yovana.

Además de los familiares de las víctimas, miles de ciudadanos se sumaron a las protestas y movilizaciones en el centro de Lima. Mientras en las universidades, algunos recién graduados también manifestaron su rechazo a Boluarte en el día de su graduación.

Graduación de alumnos de ciencias políticas de la PUCP.

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La mayor desaprobación histórica

Los últimos sondeos de opinión colocan por los suelos la aprobación de los ciudadanos a la gestión de Dina Boluarte, incluso por debajo del margen de error. De acuerdo al último estudio de CPI, en julio, la desaprobación a la jefa de Estado se ubica en 97%, mientras que su aprobación alcanza apenas un 2.1%.

El estudio de CPI da cuenta además de un rechazo que ha ido creciendo de manera sostenida desde los primeros meses de su gobierno, cuando se dieron las matanzas en medio de las protestas sociales, hasta el día de hoy. En enero de 2023, la desaprobación a Dina Boluarte se ubicaba en 70.6%, para noviembre llegaba a 84.3%. En julio de 2024 alcanzó el 89.2% y un año después, se eleva en siete puntos, llegando al 98%.

Los jóvenes de 18 a 24 años expresan en el sondeo un repudio de 97.2%, mientras que en el grupo etario entre 25 y 39 años la desaprueban con 96.3%, el de 40 a 70 años alcanza el 97.4% En este mismo estudio, el 50.7% de peruanos cree que Dina Boluarte irá a la cárcel después de que concluya su gobierno, en julio del próximo año, mientras que el 10.5% piensa que se va a fugar de la justicia.

Entre tanto la empresa Ipsos Apoyo realizó una encuesta a nivel nacional de respuestas abiertas y espontáneas, con una sola pregunta: ¿cómo describiría a Dina Boluarte? El resultado fue una retahíla de palabras cargadas de indignación y rabia: Corrupta, inepta, ladrona, mentirosa, incapaz, mala, desastre, ratera, asesina, insensible, vergüenza, usurpadora, ignorante, basura, burra, conchuda, déspota. Ese mismo estudio de opinión arrojó que más del 50% cree que Dina Boluarte irá a la cárcel.

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