El señor Piero Corvetto que en estos comicios, más que nunca, debía mostrar la mayor pericia, prolijidad e impecable eficiencia, en medio de un proceso electoral tan descarnado como complejo, donde el Perú se jugaba su destino, hizo absolutamente todo lo contrario. Y echó sombras y dudas, generó caos y dio cuerda para los gritos más destemplados de fraude y para que los chanchos vuelen en delirios.
El papelón de la ONPE de Corvettto fue un complot contra la democracia, una negligencia imperdonable, casi dolosa, por la que debería responder ante la justicia y dejar el cargo.
Hay demasiados cabos sueltos.
Aparte de por qué volvió a contratar con esta empresa Galaga SAC, que presentó una propuesta más costosa y que ya había sido sancionada tres veces, por la propia ONPE, con sendas penalidades por fallas serías, hay otros temas de fondo que a continuación vamos a detallar.
Una pieza enigmática es el señor Juan Antonio Phang Sánchez, subgerente de Producción Electoral de la ONPE y que tiene todas las fichas para despertar sospechas. A este señor, la entonces fiscal de Crimen Organizado, Sandra Castro lo incluyó en el 2018 en su investigación como parte de la organización criminal “Los gansters de la política”, que entre otras fechorías ayudaron al excongresista y candidato presidencial José Luna Gálvez a “agilizar” la inscripción de su partido “Podemos por el Progreso del Perú” de manera fraudulenta. La participación estelar la tuvieron el montesinista y ex lugarteniente de José Portillo Campbell, José Cavassa y también el ex abogado de Dina Boluarte, Oscar Nieves. Además de copar la ONPE, la Fiscalía también acusa a esta organización criminal de tejer redes con los miembros del entonces Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).


Por qué Corvetto a pesar de estos serios cuestionamientos contra Phang no lo apartó del cargo?. No lo hizo, lo dejó, en cambio en un puesto clave en su gestión. Desde ahí Phang seguía avalando inscripciones de nuevos partidos y armando procesos electorales.
La fiscal Castro encontró en medio de sus pesquisas que varios funcionarios nombrados en la ONPE laboraban en Telesup, la empresa de Luna Gálvez.
Las vacaciones
Lo más insólito es por qué Pietro Corvetto permitió que en febrero de este año faltando apenas 2 meses para que se lleven a cabo las elecciones generales, su gerente de Procesos Electorales, clave en la marcha del proceso electoral, se mandara a mudar de vacaciones. Y dejara a su suerte su despacho, en manos nada menos que del cuestionado Juan Phang.
“La gerencia de Gestión Electoral comunica que el servidor José Edilberto Samamé Blas, titular de dicho despacho, hará uso de su descanso vacacional del 13 al 19 de febrero del presente año”, reza la resolución gerencia número 00019-2026. Finalmente en ese mismo documento se resuelve que tomaría la pista como reemplazo de dicha gerencia su lugarteniente Juan Phang, a quien el hoy detenido en flagrancia Samamé culpa de todo el fiasco en la logística de los camiones de Galaga SAC.

No fue la única escalada de vacaciones. Anteriormente el 12 de setiembre de 2025, Samamé Blas había solicitado “hacer uso de su descanso vacacional del 15 al 21 de setiembre.
Y otra vez Phan Sánchez se quedó a cargo del kiosko de Gestión Electoral, haciendo y deshaciendo.
Con los antecedentes de Phan, cómo se podía confiarle la gerencia electoral a un imputado de fraude en la inscripción de un partido?

De acuerdo a la investigación a la que este portal tuvo acceso, a Phang Sánchez se le imputa ser parte de esta organización criminal, por este hecho la fiscalía solicita una pena de diez años e inhabilitación por 3 años para ejercer cargo público.
La tesis fiscal menciona que en su calidad de subgerente de Operaciones Electorales (2017), Phang se habría encargado de ejecutar acciones a favor de acelerar el proceso de inscripción de “Podemos por el Progreso del Perú”, presionando a otros funcionarios de la ONPE para dicho objetivo.
Hay un hecho puntual narrado por testigos: “El 7 de diciembre de 2017 Juan Antonio Phang Sánchez, subgerente de Operaciones Electorales llamó al área encargada de verificación de firmas y pidió que le remitan el expediente del partido de Luna Gálvez que entonces estaba en trámite, aduciendo que él trabajaría el sábado”. Señaló, además, que él debía notificarle a dicha organización política. De acuerdo al relato del testigo, Phang Sánchez se mostraba muy interesado en “abreviar” el proceso de verificación de firmas.
La fiscal Sandra Castro menciona que el caso está para Control de Acusación y luego pasará a juicio. “Recuerda que, lo tiene una Fiscalía de Crimen de la cual Chávez Cotrina es Coordinador y muy amigo de Mateo Castañeda, abogado de José Luna Gálvez”
Pese a estar próximo a ir a un juicio por promover una inscripción fraudulenta de un partido, Phang Sánchez tuvo un papel clave en la organización de los comicios generales 2026 en su calidad de Subgerente de Producción Electoral de la ONPE, un funcionario de carrera de este órgano electoral quien, junto a José Samamé, gerente de gestión electoral de la ONPE, firmaron el contrato con la empresa Galaga SAC. También dieron la conformidad a los Términos De Referencia (TDR), un documento técnico donde se establecen todas las características y especificaciones del servicio que un proveedor se compromete a cumplir. En este documento quedó expresado el ABC del contrato, desde la finalidad, el rubro del contratante que requiere el servicio, la justificación, los objetivos, requisitos, plazo de ejecución del servicio, formas de pago, penalidades, entre otros.

Luego de eso, Samamé y Phang firmaron el contrato con Galaga en mayo del año pasado y también firmaron los términos de referencia.
Menos de un año después, Samamé está detenido y acusa a Phan de ser responsable del escándalo. Y se ha generado una crisis sin precedente con acusaciones de fraude.
Samamé y Corvetto confiaron tanto en Phan que lo dejaban al mando del proceso electoral.
Y ya vemos las consecuencias.





