La ciudad de Lima está en rojo, con crímenes y asaltos a toda hora, endeudada en varios millones de soles, con onerosas demandas internacionales, con el tren Lima – Chosica más caro e inútil de la historia y con un alcalde bravucón que lanza amenazas a los periodistas que lo cuestionan, como lo hizo con el director de IDL Reporteros, Gustavo Gorriti (ver nota aparte). No obstante, la locomotora electoral de Renovación Popular que lidera Rafael López Aliaga continúa su itinerario con miras a la presidencia y atropellando a quien se le cruce al frente.
Una de las últimas víctimas ha sido la abogada Silvana Carrión destituida del cargo de procuradora Ad-hoc del caso Lava Jato, por exigencia del alcalde de Lima, Rafael López Aliaga y de su contingente de congresistas.
Y por si fuera poco, ahora los parlamentarios de Renovación Popular se lanzan con todo, autorizados por ley para hacer campaña en su semana de representación legislativa, han saltado como resortes a buscar votos a favor de su líder y de paso cosechar aguas para su molino.
“Muchos van a estar rajando diciendo que estoy haciendo campaña política con plata del Estado. ¡No, señor!”, dijo la congresista de Renovación Popular, Norma Yarrow, en un congreso partidario en Tarapoto, ataviada con el polo celeste de la agrupación, el pasado sábado 30 de agosto.
Yarrow le sacaba el jugo así a una norma aprobada en el pleno, diez días antes, que permite a los parlamentarios realizar proselitismo político en semana de representación.
La norma, impulsada por el fujimorismo, contó con los votos de los congresistas de Renovación, entre ellos Yarrow. Y había sido rechazada en un pleno del 14 de agosto. Pero al caballazo fue aprobada en una reconsideración. Y sin debate de por medio.
Esta medida también fue aprovechada por el parlamentario de Renovación, Miguel Ciccia, quien en los últimos días realizó actividades proselitistas para su agrupación en Piura, en la semana que se supone sirve para atender las necesidades de la gente de su región. Ciccia, además, es parte de la cúpula partidaria al ser secretario nacional de Movilización de Renovación.
Además de los ataques contra periodistas, esto es apenas una muestra de lo que podría ser un gobierno de Rafael López Aliaga, quien por primera vez encabeza las encuestas, sacando ventaja a otros candidatos de derecha como Keiko Fujimori, Carlos Álvarez y Phillip Butters.
¿Pero, quiénes más rodean al inminentecandidato presidencial? El círculo de poder en Renovación lo completan Fabiola Morales y las regidoras Roxana Rocha y Deborah Inga. En el Parlamento está Patricia Chirinos y Alejandro Muñante en la fuerza de choque.
Ciertamente, los escuderos también han entrado en acción por estos días. La ex chimpunera del Callao, Patricia Chirinos,pechó al ministro de Transportes, César Sandoval, por oponerse tenazmente al funcionamiento de los trenes antiguos de la empresa estadounidense Caltrain y que le ha costado al municipio más de 22 millones de dólares para traerlos.
“Todos hemos visto que realmente no tiene voluntad política. Ahora viene a hacerse el buenito acá, cuando no es así”, le espetó Chirinos a Sandoval.
En el círculo de confianza también asoma un personaje clave y silencioso: Fernando Sandoval, secretario nacional de Organización. Sandoval no sólo es militante celeste, sino un funcionario omnipresente en la gestión. Está en el directorio del Instituto Catrastal de Lima y Servicio de Parques de Lima, ambos dependientes de la comuna limeña. Es un hombre muy generoso con sus familiares utilizando a la municipalidad de Lima. Sus cuñados, Rocío y Ciro Inocente Pelayo, han ganado contratos en el municipio de Lima y en el Parque de Las Leyendas, el 2023 y el 2024, respectivamente.
Con este batallón, Rafael López Aliaga busca lanzarse al ataque con miras al 2026, en las elecciones más atomizadas de la historia.
Renovación ha entrado en una guerra fraticida con Avanza País, el partido que lanza la candidatura de Phillip Butters, por el trono de la derecha. Avanza País le cuestionó a la agrupación celeste que se inscriba sin un mandato vigente de su dirigencia para la justa electoral, subsanado tiempo después.
La disputa llegó a su punto más álgido el pasado miércoles, cuando Phillip Butters acusó a López Aliaga de contratar trolls para atacarlo en redes, en un encuentro con empresarios. Lo llamativo es que la airada reacción de Butters se dio cuando José Luis Silva, exministro de Comercio Exterior y Turismo, le planteó “un pacto de no agresión entre los candidatos que piensan igual”.
Butters tomó la propuesta del exministro Silva como un insulto, como una forma de pedirle que decline su candidatura en pro del burgomaestre. “Tú que estás con Porky quieres que no ataque a Porky”, le dijo. Y empezó la bravuconada. “Dile a Rafael que deje de estar pagando gente y trolls para que me insulten. Porque yo no soy idiota. Porque si yo hablo, se le acaba la candidatura”, añadió.
Fuentes de Avanza País dicen que Butters asocia a un personaje de redes llamado “el profe sobre ruedas” con Renovación, sin mayores pruebas. Y es que el “profe sobre ruedas”, de nombre Jorge Ugarte, viene atacando estas últimas semanas al también conductor de televisión. Ugarte militó en Progresemos hasta hace poco y no tiene vínculo formal con Renovación.
Desde el círculo de Keiko Fujimori también han salido al frente para darle con todo aPorky. El vocero de Fuerza Popular Miguel Torres se burló y cuestionó con sarcasmo las propuestas de seguridad del alcalde de Lima, a las que calificó como improvisadas y enfocadas sólo en generar publicidad, a través de un video en Tik Tok, el exparlamentario fujimorista. “Primero dijo que necesitamos más policías en moto. Diez mil motos prometidas, pero se olvidaron de un pequeño detalle: no había choferes”, cuestionó Torres.
López Aliaga está empeñado en sacar adelante el tren Lima – Chosica, al caballazo y sin expediente técnico, para presentarlo como un trofeo de guerra en las elecciones. Pero busca llevar el conflicto al terreno político, argumentando que hay un bloqueo en el Ejecutivo de la facción de Alianza Para el Progreso, de César Acuña y del ministro César Sandoval.
El objetivo es tensar la cuerda lo más que se pueda con el gobierno para, en la víspera de la presentación de su candidatura y ante el nulo funcionamiento del tren, tirarle la pelota a la presidenta Dina Boluarte, Acuña y Sandoval. Y así, autodefinirse como un alcalde exitoso que puede llegar a ser presidente.
Y es que al alcalde no le gusta perder. Por eso no tiene problemas en decir que va “por las buenas o por las malas”. Es la misma estrategia que le ha permitido tener el control casi absoluto de los servicios ferroviarios y del único hotel que hay en la ciudadelaMacchu Picchu.
López Aliaga busca romper la maldición de que un alcalde de Lima no puede ser presidente del Perú. Ahí están los ejemplos de Luis Bedoya Reyes, Alfonso Barrantes, Ricardo Belmont, Alberto Andrade y Luis Castañeda.
Todos ellos vieron la comuna metropolitana como un trampolín a la Casa de Pizarro, sin éxito alguno. Castañeda, el mentor de López Aliaga, punteó las encuestas todo el 2010, en las presidenciales del 2011, antes de desinflarse a poco de la primera vuelta.
En esos tiempos no había el festival de candidaturas ni los tiempos violentos que hay ahora.




