El congresista José Jerí Oré, quien obtuvo sólo 11 mil votos en las urnas y ahora es el presidente del Congreso de la República, sigue siendo uno de los dos sospechosos de una presunta violación sexual en agravio de una joven de 31 años. La investigación sigue en curso y la lleva a cabo el fiscal supremo Juan Carlos Villena. Los primeros resultados de los exámenes médicos practicados a la mujer arrojaron signos de desfloración antigua, “actos contranatura reciente” y “lesiones traumáticas recientes causadas por objeto contuso duro”. Además, se menciona que “del dictamen pericial se desprende que se hallaron espermatozoides en la vagina y en la trusa de la agraviada”. Los resultados de estos hallazgos serán claves en la investigación.
El segundo sospechoso, también denunciado por la joven al igual que Jerí, es Marco Cardoza Hurtado. Este empresario ferretero es tío político de la mujer que denuncia.
Cardoza ha declarado que la denunciante no estaba ebria y que tampoco la puso en estado de inconciencia el día de la pesadilla: el 29 de diciembre del 2024 en Canta, casi en la víspera de año nuevo año.
De acuerdo con el relato de la denunciante, el 29 de diciembre viajó a Canta desde Huaral “previa coordinación” con su amigo, el congresista Jerí para reunirse con “fines de recreación”. El viaje lo hizo en compañía de su tío político, Marco Cardoza y del chofer.
“Habiendo llegado a casa del congresista Jerí a las 8:30 horas, siendo recibidos por él mismo y dos amigos (…) luego de desayunar y conversar, el congresista Jerí Oré con quien (me une) amistad desde hace varios meses, invitó dos botellas de pisco, que empezaron a beber en copitas de vidrio”, apunta la denunciante.
Declaró haber despertado en una cama y que ahí estaba el bividí mojado del parlamentario de Somos Perú. Sobre esta prenda el congresista Jerí ha dicho que se trata de un “polo sin mangas” que usó al meterse en la piscina y que no se explica qué hacía en esa habitación donde despertó la joven denunciante. “Mi persona no ha sido la que ha ingresado (la prenda) a la habitación durante la estancia de ellos y tampoco lo he dejado, se entiende que otra persona ha sido”, dijo el congresista Jerí, manoteando cualquier coartada, en una entrevista a Epicentro TV.
La joven denunciante declaró en cámara Gesell que fue el propio legislador quien la invitó a la reunión y fue al lugar en compañía de su tío, Marco Cardoza y el chofer Luis Vega Heredia. Cardoza y la denunciante estuvieron en un evento de empresarios emprendedores organizado por el despacho de José Jerí el año pasado, confirmando que se conocían.
La mujer declaró en su denuncia que al despertar sintió una parálisis, que no podía abrir los ojos y que no tenía fuerzas para moverse. Y que después “al ir al baño para hacer mis necesidades, sentí mis partes íntimas adoloridas, percatándose que había sido abusada sexualmente cuando me encontraba completamente embriagada”.
En su denuncia la joven ha mencionado que en varias oportunidades Jerí la habría pretendido amorosamente. La última vez, hace cuatro meses “cuando estuvimos con una hermana y otra amiga en un restaurante en Lima, pero lo rechacé”-
Por su parte, el tío de la denunciante ha tenido una conducta sospechosa: no se presentó a las diligencias del caso y viajó a Francia el 4 febrero de este año, vía Air France. Y no regresó más. Tardíamente, el poder judicial le dictó impedimento de salida del país cuando ya estaba fuera del Perú.
Ni Jerí ni Cardozo han llevado terapia psicológica para reeducarse en manejo de agresividad, control de impulso, ira y patología psicosexual, como ordenó un juzgado de familia, como medidas de prevención.
Tras su increíble elección como cabeza de la Mesa Directiva, Jerí dijo tener “la conciencia tranquila”, pero debería preocuparse un poco, ha sido acusado nada menos que de abuso sexual.
¿Cómo así se conocieron José Jerí y Marco Cardoza? Aún es un misterio. El rastro más antiguo de un contacto entre ambos data de enero del 2022 cuando Cardoza visitó al actual presidente del Poder Legislativo en su despacho, según la página de visitas del Estado.
Cardoza es un empresario que opera, principalmente, en Huaral. No tiene militancia política y ha visitado más veces a su despacho al parlamentario andino por Perú Libre, Javier Arce. Por su parte, Jerí ha tejido una red con alcaldes, rasgo característico de los políticos formados en Somos Perú, y pequeños empresarios, como Cardoza.
Jerí ha construido un nicho ahí. En el Parlamento ha organizado reconocimientos al “mérito empresarial”, apuntando a los emprendedores. Es común verlo dirigir tras bambalinas actividades del Congreso y dar indicaciones al oído a otros legisladores, como Ana Zegarra, quien pertenece a su bancada.
En Somos Perú Jerí es uno de los hombres de mayor confianza de Patricia Li, la todopoderosa jefa del partido del corazón. Jerí ingresó a la política militando por Alianza Para el Progreso, luego pescó en río revuelto en la bronca entre Li y la familia de Alberto Andrade al tomar partido por la primera.
Así las cosas, se subió al coche de Martín Vizcarra cuando el expresidente quiso postular al Congreso en la elección del 2021. Jerí y Vizcarra iban de la mano en la campaña. “Yo necesito que en este Congreso me acompañe José Jerí y tienen también que respaldarlo a él”, decía Vizcarra, antes de ser inhabilitado por vacunarse en secreto. Vizcarra logró ser electo pero – al caer – entró su accesitario José Jerí.
El fiscal supremo y exfiscal de la Nación, Juan Villena, ha avanzado el caso a paso de tortuga al compararlo con otras investigaciones que atañen a políticos.
Si bien la denuncia es delicada y reservada, bien haría el Ministerio Público en informar sobre esta trama, especialmente si ha eximido de responsabilidad al presidente del Congreso, como él pretende hacer creer. Esta investigación abierta por hechos tan graves socava el poder de Jerí, un aliado de Dina Boluarte.




