LOS PROTAGONISTAS:
Las víctimas:
Jaime Bendezú Paraguay (28)
Christian Vilcatoma Aguila (18)
William Núñez Soto (19)
Ever Romero Sivipaucar (29)
Nilson Montenegro Valencia (25) el chofer de la camioneta, de nacionalidad
colombiana

Heridos sobrevivientes:
Eber Soto Quispe (23)
Jonathan Aguila Gutiérrez (23)
Testigo sobreviviente:
Ricardo Acuña Quispe
Los victimarios:
Capitán EP Luis Montenegro Pardo (31)
Teniente EP Brayan Fernández Dett (26)
S2 Douglas Villacorta Saboya (34)
S2 Edilberto Edis Marcos Guerra (28)
S2 EP Andy Sánchez Ríos (32)
S2 Jorge Luis Aguilar García (32)
S2 Américo Carlos Vásquez Rojas (27)
SO3 EP Fernando Córdova Mariano (25)

PRIMERA MENTIRA: LA PATRULLA MILITAR FUE ATACADA
La primera reacción militar frente a la absurda muerte de los 5 jóvenes a manos
de una patrulla militar en Colcabamba, provincia de Tayacaja, Huancavelica,
fue una mentira. Así la primera versión oficial del Comando Operacional del
Este del Comando Conjunto de las FF-AA sobre esta masacre fue inventar la
historia de que la patrulla había sido atacada.
A través del primer comunicado emitido, las Fuerzas Armadas sostienen la
falsa versión de que una patrulla militar había repelido un ataque en el VRAEM
y que habían disparado “en legítima defensa”.
Esto dice el primer comunicado:
“Una patrulla del Ejército del Perú, en desplazamiento por la jurisdicción de
Colcabamba, provincia de Tayacaja, Huancavelica, fue atacada con armamento
por presuntos delincuentes vinculados a actividades ilícitas. Ante el peligro
inminente y para proteger la vida de los integrantes de la patrulla, el personal
repelió el ataque en legítima defensa, con una respuesta necesaria y
proporcional”, decía el mentiroso comunicado.
FALSO
No se encontraron armas en la camioneta atacada, ni en las inmediaciones.

SEGUNDA MENTIRA: ERAN PRESUNTOS NARCOTERRORISTAS
En el mismo comunicado del Comando Conjunto de las FF.AA., sin evidencias,
pruebas o indicios se califica a las víctimas como presuntos narcoterroristas
“Producto del enfrentamiento, fallecieron 5 (cinco) personas presuntamente
vinculadas a organizaciones narcoterroristas y en proceso de identificación”
FALSO. Ninguna de las víctimas ni de los heridos tiene antecedentes penales
de ningún tipo. No eran terroristas ni narcoterroristas, eran agricultores que
volvían de participar de un campeonato de fulbito.
TERCERA MENTIRA: SE INCAUTÓ MATERIAL ASOCIADO A ACTIVIDADES
ILÍCITAS
Las Fuerzas Armadas mintieron en el comunicado al mencionar que la patrulla
militar “luego del enfrentamiento”, había incautado “material logístico asociado
a actividades ilícitas, el cual es materia de investigación. Continúa el
despliegue de unidades especializadas en la zona”.
FALSO
No se halló ningún tipo de armamento, ni droga, ni material logístico asociado a
actividades ilícitas.
CUARTA MENTIRA: YA NO ERAN PRESUNTOS NARCOTERRORISTAS
SINO PRESUNTOS NARCOTRAFICANTES
En un segundo comunicado, esta vez suscrito por el Ejercito y la Policía
Nacional, continúa la retahíla de mentiras para encubrir la matanza de
personas civiles desarmadas e inocentes. Esta vez señalan a las víctimas y los
heridos como presuntos narcotraficantes e insisten en la mentira número 1 de
que la patrulla fue atacada y hubo un enfrentamiento.
Esta es la mentira: “En el lugar de los hechos una patrulla militar fue atacada
con armas de fuego por presuntos integrantes de redes vinculadas al
narcotráfico. Ante el riesgo real e inminente, el personal refiere su actuación en
legítima defensa, conforme el artículo 20, inciso 3, del Código Penal, resultando
personas fallecidas, heridas y un detenido”, señala falsamente el comunicado
conjunto del Ejército y la PNP.
FALSO.
Las víctimas no eran terroristas ni narcoterroristas. Ninguno tiene antecedentes
policiales ni judiciales y no se dedicaban a ningún tipo de actividades ilícitas.
Eran jóvenes campesinos que regresaban de un campeonato de fútbol.
La Fiscalía comenzó a investigar el caso como presunto homicidio calificado en
un contexto de posible violación de los Derechos Humanos.

QUINTA MENTIRA: PARA SIMULAR QUE LA PATRULLA HABÍA SIDO
ATACADA POR LOS CIVILES, LOS MILITARES INCULPADOS SEMBRARON
MUNICIONES DENTRO DE LA CAMIONETA
Los militares que dispararon cerca de 50 veces contra la camioneta, donde
iban a bordo 8 jóvenes, quisieron hacer creer que los civiles desde la
camioneta les habían disparado. Para sustentar esta farsa sembraron
municiones sobre las víctimas y los heridos.
FALSO.
El testimonio del sobreviviente Jhonatan Aguilar Gutiérrez desmontó la patraña.
“Cuando nosotros volvíamos de jugar de Huallhua, nos han empezado a
disparar. Los primeros disparos de frente han sido al chofer, ahí casi todos
estábamos vivos. Sólo el chofer había muerto (…) No nos ha detenido nada,
sino que desde los arbustos la bala empezó, ráfagas, en ese momento todos
gritaban y ya en ese momento el chofer ya se había tumbado. Yo en todo
momento he estado consciente. El último disparo, en el último momento que
dispararon es el que me atraviesa la cabeza. Todos tenían pasamontaña y
tenían cafarena negra o verde oscura y botas de jebe. Hasta ese momento
nosotros decíamos, son terrucos. Son terrucos, nos han querido asaltar, porque
no se parecían nada a militares. Yo reconozco cuando ellos dicen, mi sub, mi
sub, aquí adentro no hay carga. No hay carga mi sub, creo que nos
equivocamos de carro, dijo. Ahí es que yo sé que no eran asaltantes, sino
militares, Ahí agarraron y dijo, como no encontramos nada mi Sub, qué cosa
hacemos, dijo. Y respondió hay que meterles bala, traigan municiones dijo.
Encima mío más, y al chofer y al copiloto nos han lanzado balas. Fue cuando
se acercaron, escuché que uno decía: No encontramos nada mi Sub, qué cosa
hacemos, dijo, hay que meterles bala, dijo, traigan municiones. A mí, encima
más, al chofer y al copiloto nos echaron municiones.
Nosotros en ningún momento hemos tenido armas, nada. Ellos han disparado
de frente a matarnos.
SEXTA MENTIRA. LAS VÍCTIMAS ERAN MOCHILEROS Y CARGABAN
DROGAS
Bajo amenazas, los militares implicados en el asesinato de los 5 jóvenes de
Colcabamba, obligaron a uno de los sobrevivientes, Ricardo Acuña a dar un
testimonio falso. Presionado y bajo amenaza de muerte en su primera
declaración, sin presencia de fiscal, Ricardo Acuña afirmó que había
participado en el transporte de droga en la zona del VRAEM. Con preguntas
dirigidas, dijo que unas 50 personas habían sido contratadas para cargar
droga, que caminó durante dos días transportando paquetes en mochilas y que
recibió dinero por el traslado. Con visible nerviosismo y bajo presión se
buscaba la coartada del crimen de que la camioneta intervenida estaba
vinculada a esa operación de narcotráfico. Ese relato fue usado inicialmente
para sostener la versión militar y justificar el supuestp operativo.
Sin embargo, días después Acuña Quispe se retractó y aseguró que había sido
obligado con amenazas a dar ese testimonio falso.
Esto fue el segundo testimonio que echaba por tierra el primero dado bajo
amenazas.
Además cientificamente se ha comprobado que Ricardo Acuña no manipuló ningún tipo de drogas. Según el informe pericial del examen practicado a Ricardo Acuña concluye que la reacción para adherencias de drogas ilícitas en ambas manos del examinado dió negativo.
Este es el informe pericial Sarro Ungueal emitido por el Departamento de Criminalística de Huancayo.

SEPTIMA MENTIRA: EL CONDUCTOR DE LA CAMIONETA, NILSON
MONTENEGRO, DE NACIONALIDAD COLOMBIANA INGRESÓ DE FORMA
IIRREGULAR Y CLANDESTINA AL PERÚ Y REGISTRA ANTECEDENTES
TRASNACIONALES POR TRÁFICO DE ARMAS
El jefe de la Policía Nacional del Perú, general PNP Oscar Arriola en declaraciones a la prensa dijo que una de las víctimas civiles, el que conducía la camioneta, que fue baleada por los militares, Nilson Montenegro, de nacionalidad colombiana, había ingresado al país de manera clandestina e ilegal y que
presentaba antecedentes trasnacionales por tráfico de armas.
FALSO. El ciudadano colombiano Montenegro Valencia había ingresado de
forma legal al Perú y según reporta el sistema judicial de Colombia no registra
antecedentes penales.

OCTAVA MENTIRA: SE HALLÓ DROGA EN EL TIMÓN DE LA CAMIONETA
El abogado de las víctimas Anthony Crespo denuncia que las pruebas que se
han hecho probablemente es otra farsa montada por miembros del Ejército, ya
que la camioneta no estuvo custodiada. Lo curioso es que de acuerdo a las
pruebas periciales de examen sarro ungueal no se halló rastros de droga en el
chofer, por lo tanto cómo si había rastros de droga en el timón, no se halló
rastros de droga en ambas manos del chofer Nilson Valencia.





