“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera” ( Pablo Neruda)
Soy periodista desde siempre y soy trabajadora independiente también desde siempre. Independiente quiere decir que emito recibo por honorarios (RPH) por mis servicios profesionales, vamos, por lo que hago como periodista.
No tengo AFP, no pertenezco a ninguna AFP y no quiero afiliarme tampoco a ninguna. Gracias a ello desconozco mayormente lo que son los sobresaltos y las angustias cuando mes a mes quienes aportan a una AFP ven cómo se van achicando sus fondos de pensiones, mientras afuera se construyen enormes edificios donde despachan inimputables y señoriales gerentes de esas corporaciones que administran parte de tu sueldo destinado para “tu futuro”.
Hoy quiero hablarles a esos jóvenes menores de 40 años y decirles que hace 12 años también yo tenía menos de 40 años y también nos quisieron meter la mano al bolsillo desde el MEF a través del Congreso con una ley también en nombre de las AFP y de tu jubilación.
Cual francotiradores pusieron la mira en los independientes menores de 40 años y de manera arbitraria querían imponernos una AFP y mordisquearnos el sueldo. Pretendían llevarnos de las narices y obligarnos a afiliarnos a un sistema de pensiones.
Y en ese entonces, año 2013, mes de agosto, gobierno de Ollanta Humala, cuando ya todo parecía consumado y empezaron a descontar el 10% de nuestro sueldo, ocurrió algo que es magia pura, que es la esencia del cambio, del progreso, de la evolución, de la misma dignidad humana. Algo que sólo consiste en hacer uso de tu libertad y de tu voluntad: Rebelarte.
No emití ese fin de mes mi recibo por honorarios, como medida de protesta.
No cobré.
Pero hacía falta contagiar a muchos más.
Llamé entonces a una amiga, la documentalista Maga Zevallos, también trabajadora independiente. Y dijimos: hay que hacer algo. Armamos entonces un afiche y sin dar muchas vueltas ni pensarlo demasiado convocamos a un plantón en la Plaza San Martín contra esa ley arbitraria que nos querían imponer.
Este es el afiche de la convocatoria que armamos Maga y yo para el plantón, hace 12 años:

Por entonces las redes sociales no era lo que son ahora, pero rápidamente nuestro afiche se hizo viral y todos los independientes se contagiaron de ese espíritu de rebeldía y todos, especialmente los jóvenes, querían hacerse escuchar.
Enviamos el afiche a todos los medios, a las universidades, a los gremios.
Hicimos ruido, bulla, contagiamos de entusiasmo y esperanza y nos rebelamos contra lo que considerábamos un atropello.
Esa misma semana escribí en el semanario de Hildebrandt, donde trabajaba, una carta abierta al ministro de Economía, Luis Castilla Rubio, donde le exponía mis motivos por los que consideraba arbitraria la ley que desde el gobierno y desde el Congreso nos pretendían imponer a los trabajadores independientes. Conté mi experiencia como trabajadora independiente. “Siento que me están utilizando”, le dije.
Esta es la carta que salió publicada en el Semanario de Hildebrandt en agosto de 2013

¿Y adivinen qué?
El gobierno y el Congreso retrocedieron.
Nos escucharon y dieron marcha atrás.
Primero suspendieron la ley por un año y al año siguiente, 2014, la derogaron.
Moraleja de esta fábula dirigida especialmente a los jóvenes:
No te quedes quieto, actúa, rebélate cuando ves que pisotean tus derechos, haz sentir tu voz, contagia tu energía y si es necesario marcha y protesta pacíficamente, porque tu voz merece ser escuchada.
Hoy toca marchar por la reforma de las AFP, pero también por los atropellos del gobierno, por la corrupción, por la desfachatez de Dina Boluarte y del Congreso, por el pacto a favor de las organizaciones criminales.
Jóvenes de todas las generaciones ustedes son la primavera y nada los podrá detener.
Y como dijo Neruda: “Podrán arrancar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”.




